Luego de la charla de Renzo se realizaron dos desafíos a los asistentes, uno orientado a un cliente específico y el otro relacionado con Ki. Las mejores iniciativas derivaron en pretotipos, los cuales consistieron en probar las ideas escogidas mediante la creación de versiones extremadamente sencillas de éstas, ya sea simuladas o virtuales. Al final de la jornada estos pretotipos fueron exhibidos al resto de los participantes.

Al taller llegaron unas 25 personas de los distintos equipos de la empresa, quienes generaron alrededor de 200 ideas y 8 pretotipos. Algunos asistentes consideraron la actividad necesaria y entretenida. Bryan Millas la calificó como novedosa; “me gustó la interacción con compañeros de otros equipos y la dinámica de la actividad”. Álvaro Becerra manifestó que “fue una instancia interesante para generar propuestas o proyectos que se podrían ejecutar a futuro”.