Desde diciembre del año pasado, la expansión del coronavirus en el mundo ha cambiado el comportamiento de las personas, tanto en el ámbito personal como profesional. En Chile no ha sido diferente, ya que los colaboradores se han tenido que adaptar a nuevos hábitos. Una nueva rutina, una nueva era.

Dada la pandemia mundial, las empresas y las personas en general se vieron obligadas a adquirir nuevas tecnologías y sistemas para agilizar procesos y seguir funcionando en el día a día. Por eso, diseñar, desarrollar e implementar soluciones digitales es la prioridad en el mundo laboral. En este sentido, adaptarse a las nuevas tecnologías es de extrema urgencia.

Para Jorge Moya, software engineering lead de KI Teknology, la situación simboliza el apogeo del desarrollo tecnológico, que ya venía imponiéndose desde hace algunos años. “Lo que estamos viviendo hoy es un cambio por necesidad, lo que ha permitido un incremento en la optimización de los procesos a distancia y claramente un aumento en la demanda de los profesionales de TI”, cuenta Jorge.

Si estos profesionales ya eran los profesionales del futuro, con el nuevo desafío del coronavirus, la demanda por expertos relacionados a la tecnología se acelera vertiginosamente. Según un sondeo elaborado por DNA Human Capital, la demanda ha aumentado un 32% en Chile a causa de la pandemia, por lo que hoy todas las áreas de negocios se ven obligadas a ser más dinámicas y eficientes para alcanzar el éxito.

Las oportunidades son infinitas, ya que las empresas deberán ampliar o crear plataformas que optimizan los procesos de teletrabajo, administrativos, los procesos de compra, de logística, mejora de los servicios on-line, e-commerce, entre otros.

Optimización , TI y calidad de vida

Por causa del coronavirus, el mundo se vio obligado a trabajar desde casa y se intensificó la necesidad de crear sistemas automatizados, lo que, para Jorge Moya tiene una clara relación con la calidad de vida de las personas.

La tecnología nos permite crear dinámicas de trabajo creativas, enfocadas y organizadas, reforzando el trabajo en equipo y la resolución de problemas complejos de forma ágil. En este sentido, “hay que tener claro que la automatización no reemplaza el trabajo humano, sino más bien nos ayuda en nuestro día a día para optimizar los procesos”, afirma Jorge. De esta forma, las personas tienen más tiempo para dedicarse a temas personales, mejorando las relaciones humanas y reduciendo el nivel de estrés.

El desafío de los profesionales de TI

Sabemos que aún hay un gran número de personas que son más conservadoras y resistentes a entrar al mundo automatizado y digital. Para Jorge “el desafío está en darle valor a esta nueva experiencia” y así cautivar estos clientes. “Debemos demostrar que todo lo que hacemos sirve en el día a día y que si hay falencias, no será para siempre, sino que hay una mejora continua de los procesos y éstos irán mejorando cada vez más”.

Otro de los grandes desafíos que explica Jorge es el de de garantizar el soporte de una nueva carga de demanda de soluciones digitales, ya que ésta no disminuirá cuando volvamos a la normalidad. “Ya hay un cambio de paradigma” y el mundo lo sabe.

Lo digital crece a pasos agigantados y permanecerá después de esta pandemia, transformando la forma como muchos trabajan hasta el momento. En KI Teknology ya hemos adoptado medidas para entregar soluciones digitales de valor, con aprendizajes y nuevas costumbres que permanecerán para siempre.