Actualmente, el concepto de métodologías ágiles está cada vez más presente en las organizaciones. Esto se debe a que muchas empresas en Chile y el mundo han decidido impulsar la transformación digital a través de esta metodología que ha demostrado tener importantes beneficios a largo plazo, entre los que destacan: mejora de resultados, agilidad en los procesos y aumento de la rentabilidad. 

Para entender por qué este método de trabajo es tan importante a la hora de llevar a cabo proyectos exitosos, debemos saber ¿qué son exactamente las  metodologías ágiles? “Por definición, son aquellas que permiten adaptar la forma de trabajo a las condiciones del proyecto, consiguiendo flexibilidad y adaptabilidad en las tareas. Permiten tener la capacidad de crear y responder al cambio en forma rápida y efectiva a las condiciones específicas del proyecto y su entorno”. (Fuente: Financial Agility Partners, https://blog.cobiscorp.com/

Su inicio se asocia principalmente a proyectos en los que se buscaba mejorar el desarrollo de software. Fue así como en febrero de 2001, 17 críticos se reunieron para debatir sobre las técnicas y procesos de desarrollo aplicados hasta el momento, poniendo en entredicho la rigidez de las normas. Lo que establecieron fue un marco teórico a través del manifiesto ágil que está compuesto por 4 valores fundamentales: 

  1. Individuos e interacciones sobre procesos y herramientas: es decir, valorar las relaciones sociales y las personas, considerando que son las personas quienes responden a las necesidades del negocio e impulsan el proceso de desarrollo.
  2. El producto de trabajo por encima de la documentación: tradicionalmente se dedicaba mucho tiempo en documentar el proceso, desarrollo y entrega del producto. Las metodologías ágiles no eliminan la documentación, sino que la agiliza, se valora más que el producto funcione frente a la excesiva documentación.
  3. Colaboración con el cliente sobre negociación de contratos: el Manifiesto Ágil describe a un cliente cercano y colaborativo, comprometido a lo largo de todo el proceso de elaboración. Esto hace que sea mucho más fácil el desarrollo para satisfacer sus necesidades.
  4. Responder al cambio con flexibilidad: antes, los cambios que se salían del plan se consideraban como un gasto, por lo que debían evitarse. Con esta metodología, se busca poder responder frente a imprevistos con agilidad y mente abierta. (Fuente: Promerits, https://promerits.org/

Hay que destacar que estas metodologías no sólo se limitan a proyectos ligados al desarrollo de software, sino que también se pueden aplicar en cualquier área en la cual existan cambios frecuentemente, esto obedece a que su aplicación trae consigo valiosas bondades tales como:

  • Mayor calidad del producto: se trabaja con un modelo de mejora constante en el que se planifica, crea, comprueba el resultado y se aplica la mejora. Tiene un timebox (plazo de entrega) corto para focalizar la atención en una tarea concreta. Como resultado se obtiene la disminución de errores y mejora la experiencia y funcionalidad con el cliente.
  • Mejora en la satisfacción del cliente: a través del proceso se va comprobando progresivamente las mejoras del producto gracias a las Demos (demostraciones) y Releases (entregas parciales) a lo largo de todo el proceso de desarrollo, permitiendo que el cliente se sienta comprometido e  involucrado permanentemente.  
  • Aumento en la motivación de los trabajadores: la autogestión del trabajo mejora su satisfacción y el compromiso, así como el desarrollo de la creatividad y la conciencia de equipo.
  • Incremento de la productividad: al distribuir mejor los recursos y reducir tanto los ciclos de producción como los tiempos de reacción para la toma de decisiones.
  • Disminución de costes: los errores se van detectando a lo largo de todo el proceso, no cuando el producto está acabado, esto permite decidir mejor respecto a la inversión que se realiza. 
  • Métricas más reales: el proyecto se divide en equipos pequeños y en fases. Como consecuencia, se tiene un mayor control de las métricas sobre diversos factores como tiempo y coste.
  • Mejor control del trabajo: las revisiones y ajustes a lo largo del desarrollo del producto permiten un control mayor y por tanto, tener mayor capacidad de predicción de tiempo y costes.
  • Proyecto colaborativo: el trabajo se divide en equipos y roles con reuniones ordinarias que mejoran la organización del trabajo.

De acuerdo a la consultora PwC, los proyectos manejados bajo metodologías ágiles son 28% más exitosos que aquellos con estructuras tradicionales. De igual forma, 50% de los miembros del equipo están más integrados y motivados al éxito grupal, que al personal (23%). (Fuente: Atlassian, https://blog.sirena.app/). 

Para muchos líderes organizacionales, estos datos han sido fundamentales al momento de decidir cuál metodología utilizar para sus proyectos y nuestro equipo de expertos le han acompañado exitosamente en cada uno de ellos. Tú ¿Ya estás convencido de que una Metodología Agile puede ser el siguiente paso para continuar consolidando la transformación de tu empresa? 

En Ki Teknology tenemos una larga trayectoria desarrollando proyectos para distintas áreas bajo metodologías ágiles como Scrum, Kanban, Extreme Programming (XP), Lean Development, Design Thinking y podemos asesorarte para re-organizar tus procesos e incrementar tu productividad, escríbenos a [email protected] y te contamos cómo podemos diseñar soluciones tecnológicas para tu empresa.