Un sitio responsivo es el que se adapta fácilmente a la pantalla del dispositivo en que se visualiza. Estos aumentan la usabilidad y accesibilidad para todos quienes usen móviles y tablets. La necesidad de ampliar o reducir con ayuda los dedos para ver mejor un texto o imagen no debería existir. Una web no responsiva induce a cerrarla sin haber visto siquiera su contenido; el usuario rebota.

Los sitios responsivos bajan esta tasa de rebote ya que facilitan el acceso y consulta de los contenidos con una mejor legibilidad y estructuración, adaptándose a la arquitectura de información que el dispositivo y el usuario necesitan. Hoy día, compañías grandes como Google, que ha innovado con los sitios responsivos, invitan al usuario a cambiar las formas de navegar en la web. Es así como las webs responsivas están posicionándose de mejor manera ante sitios que no lo son y están marcando la tendencia actual.

La lógica es una evolución de los artefactos de navegación por internet. Años atrás no era necesaria una web responsiva ya que el número de usuarios con aparatos móviles conectados era mucho menor. El panorama ha cambiado drásticamente. Hoy existen 5,2 mil millones de dispositivos móviles a nivel mundial, por lo que el usuario espera acceder a más y mejores sitios responsivos.