El “design thinking” se ha posicionado como un proceso indispensable para acelerar la innovación dentro de las empresas. Este método destaca por adaptar el negocio o la estrategia de la empresa a las necesidades de sus usuarios o clientes, aplicando el diseño a los modelos de negocio o estrategias.

El objetivo principal es enfrentar los problemas de gestión y de desarrollo de negocio desde el mismo enfoque en el que un diseñador enfrenta y resuelve sus problemas de diseño, entendiendo diseño como el diseño creativo y no como la belleza en sí.

Diego Rodríguez, Gerente de Consulting Design: “El espacio cumple un rol fundamental porque no se puede desarrollar el design thinking en las oficinas tradicionales. Hay que pensar en espacios que permitan lo lúdico y que tengan la posibilidad de ser redefinidos y adaptados”.