La innovación, al igual que el emprendimiento, es un concepto que paulatinamente se ha ido incorporando con fuerza en la economía nacional. Una muestra de su relevancia es el énfasis impuesto por el Estado a través de Corfo, entidad que ha lanzado varios programas al respecto.

En los últimos años, Corfo ha generado programas que buscan potenciar el interés de las empresas en la innovación y también a los emprendedores, que se están arriesgando paulatinamente con productos propios e ingeniosos.

Los argumentos más claves de por qué hay que potenciar la innovación son: la importancia de ésta para aumentar la productividad y que Chile se transforme en un país exportador de tecnologías y no meramente de recursos naturales de escaso valor agregado.

Según datos de la última Encuesta Nacional sobre Gasto y Personal en Investigación y Desarrollo, diseñada por la División de Innovación del Ministerio de Economía y el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el gasto en I+D en el país sería equivalente al 0,39% del PIB, cifra inferior y muy lejana al 2,4% que destinan en promedio los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

“En Chile nuestras empresas hacen poca innovación. Estamos muy lejos de los estándares de la Ocde, incluso hay una tendencia declinante (...) la innovación tecnológica y la innovación en I+D, no está en la estrategia de negocios de nuestras empresas”, afirma Eduardo Bitran, Vicepresidente Ejecutivo de Corfo.