En enero de este año, la consultora española LLYC emitió el informe “Tendencias Consumer 2020”, el cual presentaba los fenómenos que marcarían el comportamiento del consumidor. Dada la consolidación de las nuevas tecnologías, el panorama ya se mostraba cambiante, con una inclinación más digital, sustentable, consciente, demandante y crítico.

Con la llegada del coronavirus muchas predicciones se adelantaron rápidamente. La vida cotidiana de las personas se vio afectada y éstas se tuvieron que adaptar a un contexto inestable y de cambio constante, además de tomar decisiones diferentes a las habituales.

Hoy, a medida que los consumidores toman acciones de protección contra el virus, también cambian su comportamiento y hábitos de consumo, donde las soluciones digitales pasan a tener un papel importante dentro de lo cotidiano.

Para Edgar Rodríguez, director de negocios de Ki Teknology, el gran desafío está en ponerse en los zapatos de los clientes fuertemente golpeados por la pandemia. Por eso, “en Ki, por ejemplo, hemos creado flujos de trabajo e implementado productos que entregan soluciones en estos tiempos de crisis. No es el momento de vender por vender, sino de estar al lado del cliente y acompañarlos”, cuenta Edgar.

El consumo tras la pandemia

Los cambios impuestos a la sociedad con la llegada del Covid-19 se notan en el comportamiento del consumidor, en sus actividades diarias y en el uso de nuevas herramientas, pasando del mundo offline para el online rápidamente.

Una de las primeras acciones en dirección al distanciamiento social fue la del teletrabajo. Luego, las tiendas físicas recurrieron al comercio electrónico para seguir entregando alimentos, medicamentos y otros productos a la sociedad. La optimización y digitalización de los procesos se hizo esencial y los procesos de delivery retomaron gran importancia en el mundo digital.

Según el reciente estudio de GFK Adimark, “Consumo en tiempos de COVID-19 Chile ”, en las últimas semanas hubo un aumento en el gasto en línea. Hoy se consumen principalmente productos de primera necesidad y farmacias.

Siguiendo esa tendencia, el gasto por productos de aseo para el hogar ha aumentado en un 66%, seguido por el pago de servicios básicos (51%), alimentos y bebidas no alcohólicas (41%) y productos de cuidado personal (39%).

La otra cara de la moneda muestra que hay un menor gasto en transporte, vestuario y calzado. Respecto a la moda, la tendencia era un mayor consumo, pero se pospuso por el momento tras el Covid-19. Según GFK Adimark, se trata de la primera categoría que retomaría rápidamente las ventas.

La nueva forma de comprar y el futuro

Las personas se adaptan y toman decisiones dependiendo de su contexto. Las respuestas de los consumidores al coronavirus son un ejemplo extremo, sin embargo, el consumo tras esta pandemia deja en evidencia que las nuevas tecnologías están para simplificar el día a día y abrir camino para una rápida respuesta a las necesidades de la sociedad.

Las predicciones indican que estos nuevos hábitos y comportamientos tendrán implicaciones para toda la vida. El mundo no será como antes y cuando se establezca esta nueva normalidad, seguirán en aumento hacia lo digital.